LUMINOTECNIA
Dossier

Al proyectar cualquier tipo de espacio, se debe realizar inicialmente un planteamiento de los efectos y atmósfera que se pretenden lograr, además de tener en cuenta el cumplimiento de las normas y reglamentos vigentes, en caso de locales públicos y espacios colectivos. Así, se debe tener muy claro el tipo de sensación lumínica que se quiere conseguir, y a partir de ahí, qué componentes son necesarios para ello, como luminarias, lámparas, proyectores, sistemas, etc., y el lugar idóneo para que esa serie de aparatos consigan los efectos deseados.

Uno de los aspectos esenciales de la iluminación es su integración en los espacios arquitectónicos formando parte de ellos. Normalmente se intenta su total reunión, buscando que ésta sea flexible y adaptable a todos los futuros requerimientos del espacio, y agradable y que ofrezca el mejor nivel de confort óptico posible. Una buena iluminación es uno de los factores que más influyen en nuestra vida cotidiana, ya que afecta a “los sentimientos inconscientes” al contemplar, comunicar, trabajar, estudiar, etc., con la finalidad de conseguir un ambiente idóneo para el desarrollo de cada una de estas actividades. La luz es un elemento esencial de nuestra capacidad de ver y necesaria para apreciar la forma, el color y la perspectiva de los objetos de nuestro alrededor. También, ciertos aspectos del bienestar humano, como nuestro estado mental nivel de fatiga, tiene que ver directamente con la iluminación. Se plasma en el espacio de trabajo, donde la capacidad y el confort visual son factores de vital importancia para el desarrollo óptimo de cualquier actividad laboral.

La determinación de los niveles de iluminación adecuados para una instalación no es una tarea sencilla. Hay que tener en cuenta que los valores recomendados para cada tarea y entorno son el resultado de una meticulosa serie de estudios sobre valoraciones subjetivas de los usuarios (comodidad visual, agradabilidad, rendimiento visual…) Dado que el usuario estándar no existe, y no solo en este sector sino en toda la amalgama de productos, se pretende dar satisfacción a una mayoría ( en los espacios de alto tránsito). Tras la redacción de este informe, podemos llegar a destacar algunos de los aspectos prioritarios en esta consideración, como el deslumbramiento, los tipos de lámparas y luminarias, el color, los niveles de iluminación y el mantenimiento.

El deslumbramiento es una situación producida cuando la luminancia de un objeto es mucho mayor que la de su entorno. Siempre es molesta para el usuario y en gran modo el ejemplo clásico de lo que sucede cuando se acerca un coche con las luces largas encendidas; en interiores sucede algo semejante y causa enorme fatiga visual. Por este motivo la luz se filtra habitualmente mediante pantallas, rejillas, etc., o bien alejando u ocultando las luminarias del campo de visión de los usuarios. El tipo de lámpara escogida (incandescentes, halógenas, fluorescente, LED, Fibra óptica, Halogenuros…), depende de las características fotométricas, cromáticas, consumo iluminación, dimensiones del local, ámbito de uso, potencia de la instalación, etc.